En muchas ocasiones, los propietarios se enfrentan a una situación incómoda: el inquilino se va y deja objetos en la vivienda. En Finques Rubio, como inmobiliaria de referencia en Badalona y Santa Coloma de Gramenet, sabemos que, para resolver este escenario correctamente, es fundamental diferenciar si se trata de una finalización de contrato o de un desahucio por impago.
Cuando hablamos de desahucio, la ley establece que las pertenencias del inquilino se consideran abandonadas, salvo que el juez indique un plazo para que las recoja. En caso de que el inquilino se lleve muebles o elementos que no le corresponden, el propietario tiene derecho a reclamar los gastos ocasionados. Si no hay indicación judicial, los objetos pasan a ser propiedad del arrendador, quien también podrá recuperar los costos de retirarlos de la vivienda.
Si no hay desahucio y el contrato ha finalizado, lo recomendable es dejar constancia por escrito de que el inquilino renuncia a sus pertenencias. De esta manera, se evita cualquier malentendido sobre la propiedad de los objetos y se puede fijar una fecha límite para su recogida.
En caso de desahucio, el procedimiento legal contempla que el juzgado notifique al inquilino sobre su obligación de desalojar el inmueble y, generalmente, se indica que la vivienda debe entregarse vacía. Los muebles o pertenencias del propietario que estuvieran en la vivienda desde el inicio del alquiler no entran en este proceso.
Para evitar complicaciones, lo más eficaz es incluir en el contrato de alquiler una cláusula específica sobre objetos abandonados. Esta puede establecer un plazo, por ejemplo, de 20 días tras la entrega de llaves para que el inquilino retire sus pertenencias. Si se supera este plazo, los objetos se consideran abandonados y el arrendador puede hacerse cargo de ellos, descontando los gastos de la fianza si fuese necesario.
En Finques Rubio, insistimos en la importancia de una buena gestión del alquiler. Contar con contratos claros y cláusulas bien definidas no solo protege los derechos del propietario, sino que también facilita la resolución de cualquier imprevisto relacionado con las pertenencias del inquilino. Así, se evitan conflictos y se garantiza una administración eficiente y segura de la vivienda.
Con más de 22 años de experiencia en el sector inmobiliario, Jordi Rubio Palau, CEO de Finques Rubio y Alfa Badalona, es especialista en la compraventa y alquiler de propiedades en Santa Coloma de Gramenet, Badalona y Barcelona, intermediando en más de 4.000 operaciones. Es Licenciado y Master en Administración y Dirección de Empresas por ESADE, API y Administrador de Fincas colegiado y miembro de varias asociaciones inmobiliarias.